← Volver al blog
06/09/2026

¿Qué pasa cuando una historia empieza a tocar lugares que creías olvidados?

¿Qué pasa cuando una historia empieza a tocar lugares que creías olvidados?

Hay días en los que sentimos que llevamos demasiado.

A lo largo de nuestras vidas leemos. Poco, mucho, ocasionalmente… o quizá somos de los que preferimos un audiolibro. Y no está mal. Todo es válido.

Pero en algún momento de nuestra vida, algo —corto o extenso— consigue hacernos detener. Quizá leemos por encima unas líneas, un artículo, una historia… o, sin darnos cuenta, terminamos sumergiéndonos en un escrito mucho más de lo que habíamos pensado.

Quizá nunca fuiste un ávido lector. Tal vez alguna obligación académica o laboral te llevó a leer algo que, para tu sorpresa, terminó cautivándote.

Sea cual sea tu relación con la lectura, siempre habrá una línea, un párrafo, una página… o incluso un libro que consiga quedarse contigo.

Y quizá te pase como a mí.

Durante mucho tiempo pasaba por alto algunos libros simplemente por su título. Sin embargo, en algún momento determinado, ese mismo título consiguió cautivar mi atención y, al final, terminé rindiéndome a sus páginas.

Hay un sinnúmero de géneros: noticias, historias, autobiografías, novelas, cuentos, ficción… y muchísimos más.

Pero quizá lo más interesante no sea cuántos géneros existen, sino que siempre parece haber un momento para cada historia.

Por edad. Por etapa. Por lo que estamos viviendo. Por nuestra inmadurez o nuestra madurez.

Incluso puede ocurrir que aquello que jamás pensamos leer cuando éramos niños, años después nos parezca una verdadera joya.

O que, siendo adolescentes, pensemos:

“Jamás leería ese libro.”

Y unos años después, casi sin saber cómo, ese momento llega.

Quizá por eso leer también tiene algo de encuentro.

Y eso es precisamente lo que he comenzado a descubrir con Escúchame.

Cuando empecé a recibir las primeras reseñas, wow…

Me sorprendió. Me impactó.

Porque, seamos sinceros: alguien sin experiencia en este mundo de la escritura, una lectora aficionada que un día decidió lanzar un libro, recibe comentarios de personas que están encontrando algo de sí mismas entre sus páginas.

Y sí… eso genera mariposas en la panza. 🤭

No puedo negarlo.

Y la palabra gratitud se me queda corta.

No puedo quedarme con una sola reseña. Cada una tiene su porqué. Cada una me ha hecho sentir algo diferente.

Algunas me han hecho reír.

Otras me han hecho llorar.

Algunas me han emocionado profundamente.

Y también están esas que me han hecho cuestionarme:

“¿De verdad fue buena idea publicar este libro?”

Y sí, esas también son válidas.

Porque incluso una reseña que te incomoda puede ayudarte a mirar el cuadro completo. Puede mostrarte algo que no habías visto o recordarte que una historia, una vez que sale de las manos de quien la escribió, empieza a vivir una experiencia propia.

Pero no puedo negar que el hecho de que hayan sido muchas más las experiencias positivas que las negativas…

uff.

Me hace respirar. 🤭

Escúchame no es un libro perfecto.

No es un best seller.

No es el mejor libro que se ha escrito.

Y tampoco pretende serlo.

Pero ver cómo ha llegado a las personas correctas, cómo ha conectado con algunos lectores y cómo cada uno parece encontrarse con la historia desde un lugar diferente… eso sí me ha sorprendido.

Y me ha halagado muchísimo.

Porque hay algo todavía más curioso.

A veces un lector me dice:

“Yo lo leí y después le comenté a alguien esto que encontré en el libro…”

Y esa persona le responde:

“Pues yo entendí aquello de otra manera.”

Y entonces pienso:

¿En qué momento Escúchame empezó a formar parte de conversaciones que yo ni siquiera estaba teniendo?

Ahí es cuando entiendo que un libro puede hacer algo que su autora ya no puede controlar.

Puede llegar a una persona.

Esa persona puede reconocerse en una página, subrayar una frase, cerrar el libro y quedarse pensando.

Puede hablarle de él a alguien más.

Y quizá esa otra persona, algún día, abra sus páginas y encuentre algo completamente distinto.

Tal vez por eso me gusta tanto esa idea de que hay un momento para cada historia.

Quizá Escúchame llegó a tus manos en el momento exacto.

O quizá todavía no ha llegado.

Quizá algún día pases por delante de su título sin prestarle demasiada atención.

Y quizá, en otro momento de tu vida, ese mismo título consiga detenerte.

No sé qué encontrará cada lector entre sus páginas.

Eso ya no me corresponde decidirlo a mí.

Y, sinceramente, creo que esa es una de las cosas más bonitas que pueden pasarle a un libro.

Porque cuando una historia empieza a tocar lugares que creías olvidados, deja de ser solamente la historia que alguien escribió.

Se convierte, aunque sea por un instante, en parte de la tuya.

Y entonces entiendes algo:

Quizá no siempre elegimos las historias que vamos a leer.

A veces…

son ellas las que nos encuentran.

---

Geslie 💜 Escúchame

← Más entradas