Paso a paso
Amazon Kindle
Hay momentos que parecen pequeños desde fuera, pero que por dentro significan muchísimo.
Ayer, Escúchame dio uno de esos pasos: llegó a Amazon Kindle.
Podría parecer simplemente una nueva manera de encontrar un libro. Pero para nosotros significa algo más profundo:
Una historia que nació entre silencios ahora tiene una nueva forma de llegar hasta alguien.
Desde que Escúchame comenzó este camino, algo hermoso ha sucedido.
Llegaron sus primeros lectores, vimos por primera vez el libro entre sus manos y comenzaron a regresar palabras que jamás habríamos podido anticipar.
Personas distintas encontraron cosas diferentes entre las mismas páginas: heridas que reconocieron, silencios que comprendieron, preguntas que necesitaban hacerse y, también, la posibilidad de tomar las riendas y comenzar de nuevo.
Y entonces entendí algo:
Cuando una historia llega a un lector, también empieza a conversar con su propia historia.
Una puerta nueva no tiene que cerrar la anterior.
Hoy Escúchame puede acompañarte también desde un Kindle, teléfono o tableta. Puede llegar en segundos hasta alguien que quizás se encuentre muy lejos del lugar donde nació esta historia.
Y eso me emociona muchísimo.
Pero esta nueva puerta no viene a cerrar la anterior.
Porque todavía hay algo especial en sostener un libro entre las manos. Pasar sus páginas. Colocar un separador. Volver a aquella frase que nos hizo detenernos. Encontrarlo sobre nuestra mesa de noche sabiendo que todavía quedan páginas esperando.
No necesitamos elegir cuál experiencia es mejor.
Son simplemente caminos diferentes que conducen a la misma historia.
Lo verdaderamente importante sucede después
Porque, al final, no importa demasiado si la primera página se abre desde una pantalla o entre nuestras manos.
Lo verdaderamente importante comienza cuando desaparece el formato y quedan solamente una historia y quien la está leyendo.
Quizás alguna página nos haga recordar. Otra nos haga cuestionarnos. Y alguna, inesperadamente, consiga poner palabras donde durante mucho tiempo solo hubo silencio.
No sabemos hasta dónde llegará Escúchame. Y quizás tampoco necesitamos saberlo. Por ahora, queremos seguir abriendo caminos.
Porque una historia no necesita llegar a todo el mundo para haber valido la pena. A veces basta con que encuentre a una persona.
A la persona correcta. En el momento correcto.
Y que, entre tantas palabras, algo dentro finalmente responda:
«Esto también habla de mí».
Quizás por eso algunas historias siguen buscando nuevos caminos:
Porque todavía puede haber alguien, en algún lugar, listo para escucharlas. 💜
— Escúchame