Cuando un libro deja de ser solo un libro
Este no es el final
Hay libros que se terminan al llegar a la última página.
Y hay otros que siguen acompañándonos mucho después de cerrarlos.
No porque tengan todas las respuestas, sino porque nos hacen las preguntas que llevábamos mucho tiempo evitando.
Ese siempre fue el deseo con el que nació Escúchame: no hablar por el lector, sino caminar a su lado mientras encuentra su propia voz.
Quizá por eso algunos lectores me escriben para decirme que tuvieron que detenerse, llorar o volver a leer un capítulo. No porque el libro tenga un poder especial, sino porque cada persona llega con una historia distinta.
Al final, un libro no cambia la vida de nadie por sí solo. Pero sí puede ser el comienzo de una conversación con uno mismo.
¿Hay algún libro que haya seguido contigo mucho después de terminarlo?